16 de Diciembre del 2017 | 01:06 | Ciudad de México | °C -

¿Emboscada o confusión?

El caso apesta.

Es la gran interrogante que habrán de responder las investigaciones.

Por si faltara algo más para el ocaso de la administración calderonista (el crecimiento de la violencia documetado por el INEGI, el caso 2.5 y la obstrucción a la competencia en materia de telecomunicaciones, por poner unos ejemplos recientes) aparece en el horizonte el nuevo escándalo: 12 policías federales atacaron el viernes pasado en Tres Marías a una camioneta con placas diplomáticas en la que viajaban dos capacitadores de la Embajada Norteamericana y un Capitán de la Marina.

Obviamente a manera de defensa los detenidos aseguran que se trató de una confusión y que pensaron que quienes viajaban en el vehículo eran parte de una banda de secuestradores.

Por su parte, la embajada de Estados Unidos en México no tiene dudas, en su primer comunicado establece que los norteamericanos y el Capitán de la Marina sufrieron una emboscada cuando se dirigían a instalaciones de la Armada en el Cerro del Capulín. Es decir, con toda la premeditación posible, los estaban esperando para balearlos.

El comunicado del viernes es contundente:

“Esta mañana, dos miembros del personal del gobierno de los Estados Unidos y un capitán de la Marina Armada de México se dirigían en un vehículo de la misión diplomática hacia una instalación de entrenamiento cuando fueron emboscados por un grupo de individuos”, sostiene la Embajada.

Por su parte los marinos consultados por diversos medios coinciden en que se trató de un ataque directo de los federales a hombres desarmados.

Si la tesis de la emboscada fuera cierta, la gran pregunta es ¿por qué habrían de atacar a plena luz del día policías federales al cuerpo diplomático de EU, por qué realizar la operación a sabiendas del escándalo que se desataría? ¿Por qué tomar ese riesgo?

En cambio si la tesis de la confusión fuera verdadera quedaría al desnudo la falta de pericia y profesionalización también de la policía que han presumido es un “modelo a seguir”, la federal.

Por lo pronto los 12 policías son acusados de delincuencia organizada, homicidio en grado en tentativa y abuso de autoridad, de acuerdo a sus abogados.

¿Emboscada o confusión? Está por verse, pero la primera gran consideración es que el caso apesta. 

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